miércoles 24 julio 2024
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José Murat, “patriarca de Oaxaca”, se apoderó del cen del PRI para imponer a su hijo Alejandro en 2024

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Francisco Labastida Ochoa, ex candidato a la presidencia de México, ex titular de Gobernación, ex senador, ex embajador y ex gobernador de Sinaloa, fue claro, directo y contundente al advertir:

“Vive el PRI… crónica de una muerte anunciada”.

Sin cortapisa alguna soltó:

“Peña Nieto, el peor presidente emanado del PRI”.

Para agregar:

“Corrupción y frivolidad fueron los signos del sexenio pasado”.

Y remata:

“Con Alito —Alejandro Moreno—, la continuidad del partido está en peligro”.

Declaración de Labastida Ochoa que se concatena con el apunte a este espacio de Adela Cerezo Bautista:

“El Patriarca de Oaxaca —José Murat— se apoderó del Comité Ejecutivo Nacional del PRI al imponer a su ‘ahijado’ —Alito— Alejandro Moreno y recuperar Oaxaca para ‘Los Murat’, que serán la vía para pavimentar el camino político de su hijo Alejandro Murat —actual mandatario— a la candidatura presidencial del Revolucionario Institucional en 2024”.

“Los Murat” van por repetir el esquema peñista de 2012, que sirvió de plataforma a Enrique Peña Nieto para obtener la nominación desde la gubernatura del Estado de México.

Con el poderoso grupov Atlacomulco y el respaldo de 20 mandatarios priístas, más el carisma y jovialidad de Peña Nieto, logró no sólo la candidatura tricolor, sino arrebató al PAN la silla presidencial.

Por cierto, en ese tramo 2011-2012, José Murat fue interlocutor y enlace con grupos de izquierda, el sector libanés y priistas del sureste del país.

Seis años después, Peña Nieto y su compacto grupo se encuentran a punto de ser llamados a comparecer ante la justicia por la brutal corrupción de su administración.

Ya está en prisión Rosario N por el caso de la Estafa Maestra en Sedesol y Sedatu.

Y Emilio L, ex Director General de Petróleos Mexicanos, fue detenido en España y extraditado a México, previa negociación-pacto-acuerdo de delatar a Peña Nieto y Luis Videgaray, a cambio de su libertad.

ALITO ES SERVIL Y GOLPISTA

El pasado 10 de julio este espacio —y en redes— se adelantó: “Vega Rayet, Díaz Arteaga, Jaime Alcántara y un grupo importante de priistas… renunciarán al PRI ante la imposición de Néstor Camarillo en la dirigencia estatal”.

Anticipo periodístico que se cumplió 47 días después: “Desbandada en el PRI al renunciar Juan Manuel Vega Rayet, Armando Díaz Arteaga, Antonio Hernández y Genis, Germán Sierra Sánchez y Adela Cerezo Bautista”.

Dimisión partidista que acompañaron con una Carta Abierta dirigida al presidente del
CEN del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, titulada “Porque nosotros sí amamos a México…”.

Misiva que no tiene desperdicio.

Veamos —resumen textual del largo texto—:

“Usted, Presidente Moreno Cárdenas, reiteradamente se jacta de haber recorrido toda la escala política del Partido, desde líder juvenil, hasta alcanzar la Presidencia del Comité Ejecutivo Nacional.

“De súbito lo ubica en el mismo lugar que algún día ocuparon personajes de la talla de Lázaro Cárdenas, Rodolfo Sánchez Taboada, Carlos A. Madrazo, Jesús Reyes Heroles, Porfirio Muñoz Ledo, Carlos Sansores Pérez, Luis Donaldo Colosio, María de los Ángeles Moreno, Mariano Palacios Alcocer o Beatriz Paredes, por mencionar algunos.

“Sólo que con la notable diferencia nque todos ellos, han sido mujeres y hombres de Estado, dueños de una estatura política sin par, visionarios, idealistas que en los momentos difíciles de sus dirigencias o al ser oposición, condujeron siempre al
instituto con dignidad, con responsabilidad, con congruencia y honestidad”.

Añade el desplegado:

“Nosotros no solo pensamos en México, también lo amamos; es nuestra patria y la de nuestros hijos y hasta hace poco, éste era también nuestro Partido, mismo que usted, Alejandro Moreno Cárdenas, prácticamente ha destruido y todos los días llena de oprobio y de vergüenza.

“Imponer al frente de la dirigencia del PRI en Puebla a una persona que no tiene la menor representatividad, la mínima militancia, desprestigiado y desacreditado, no sólo es un dislate superlativo, es atentar contra la historia del Partido, es ofender a la militancia y es condenar al PRI a una extinción vergonzosa, estrepitosa, dolorosa; un triste final para una organización política.

“La responsabilidad de tan torpe e inconsciente designación, que tan solo satisface la mezquindad y ambiciones de unos cuantos, que lo único que desean es seguir lucrando con los despojos del Partido, es únicamente de usted Alejandro Moreno Cárdenas.

“En el futuro inmediato, pero también en el mediato, su biografía política se verá manchada, invariablemente, por esta preeminente ofensa que a los priistas poblanos les ha cometido.

“Usted ha asumido una conducta digna de un déspota, para desgracia de toda la militancia priista; su mentor y usted miope político, se han adueñado de lo que queda del PRI.

“¿A qué intereses obedecen?

“¿Con quién han hecho compromisos?

“¿A cambio de qué?”

Remata el texto:

“Por todo lo anterior, porque es imposible tolerar su actitud servil, golpista, indigna
y porque nosotros sí amamos a México… renunciamos al PRI”.

Firman la carta: Germán Sierra Sánchez, ex senador; Juan Manuel Vega Rayet, ex Presidente del CDE del PRI en Puebla; Adela Cerezo Bautista, ex Diputada Federal ; Armando Díaz Arteaga, coordinador Electoral del CDE del PRI.

Y como lo puntualizó Labastida Ochoa:

“Vive el PRI… crónica de una muerte anunciada”.

Al tiempo.